Buen reloj por lo que cuesta. El cierre es sencillo pero cumple. En la muñeca queda mejor que en las fotos.

Dibujado
en los 60,
montado
en el presente
El Strum Serie 113 está dibujado con el lenguaje de los cronógrafos de los años 60 y 70: caja cojín, contadores gemelos, escala taquimétrica, los colores de la pista. No copia ningún reloj concreto. Rinde homenaje a los pioneros de aquella época — pilotos, mecánicos, ingenieros, diseñadores — y cada modelo de la serie lleva el oficio de uno de ellos.








